El Dar automatizado

Siempre mis padres me enseñaron que la abundancia nace de uno mismo. Siento una inmensa gratitud por ello a mis padres. Hasta cuando yo no quería donar para la iglesia, mis padres me llamaban y me decían, nosotros ofrendaremos por ti ahora, guarda ese dinero y después cuando vienes a casa nos reembolsas.

Hasta ahora, suelo cruzar con personas que recuerdan a mi abuela ya fallecida, que ella en la segunda guerra mundial, solía ayudar a sus vecinos o transeúntes dando batatas dulces. Y estas personas, recordando a ella me suelen dar descuentos o inclusive me suelen regalar cosas.

Estos días me enteré que mis padres donaron un terreno para una escuela, para una cancha de béisbol, una iglesia, y una estación de policía (Comisaría).  Wow!!

Así, fui descubriendo que afortunadamente nací en una familia que es un puro dar.

Tanto fue automatizando este dar, que ahora dentro del presupuesto mensual/anual de mi pequeña familia, también ya están los números correspondientes a la donación a la iglesia, donación para la comunidad, donación o colaboración para amigos y conocidos.

Pero también hubo un tiempo que dejé de dar. Nada de dinero, nada de cosas. De tanta amargura creo que ni la sonrisa solía ofrecer. Y ahora entiendo como acumulé tanta desvirtud en esa etapa de la vida. Todo era tan negativo, la energía era negativa, las personas con quiénes me reunía eran negativas.  Pero el pozo tiene un fondo y uno tiene que subir en algún momento.

Justamente ese contraste de dar y dejar de dar, me dejó ver lo que ocurre cuando uno deja de dar.

El reflejo del dar: el recibir, es un efecto que cuesta comprender. Es una causa – efecto. La vida es una repetición de causas y efectos.

Este dar, funciona con todo: dinero, cosas, sonrisas, felicidad, amor, amistad, gratitud, tiempo, sabiduría, paciencia, positivismo, ventas, contactos, etc.

Robert Kiyosaki dice en su libro Padre Rico Padre Pobre  que es necesario ser generoso y dar a otros. Y afirma que cada vez que sienta que no tiene o que te hace falta algo, primero comparte eso mismo que necesitas y se te devolverá multiplicado.

Dar y dar

Dando dinero y recibirás. Cierto. Nosotros recibimos multiplicado ya sea en forma de sueldos, honorarios, comisiones, inversiones o informaciones interesantes del mundo de negocios o de inversión!

Dando cosas y recibirás. Cierto. Nosotros recibimos de la nada; frutas, verduras, tortas, de todo un poco. Llega de todos lados, del vecino, algunas ocasiones de alguien que ni conocemos!

Dando sonrisas, felicidad, amor, amistad y gratitud; y recibirás. Muy cierto. Es un reflejo fiel de cada uno. Afortunadamente recibimos todo esto en la familia!

Dando tiempo, sabiduría, paciencia; y recibirás. Cierto. Enseñamos y terminamos aprendiendo más. Inclusive tenemos más ideas y claridad!

Dando positivismo, ayudando a cerrar ventas, pasando contactos; recibirás. Cierto. La gente nos devuelve más energía positiva, nos ayuda a cerrar ventas, nos facilita contactos!

Dar sin esperar

Más vale dar algo bueno,  algo positivo; si al final todo vuelve a uno, a la familia, a los hijos, a los descendientes de uno.

Es dar por generosidad, sin esperar de vuelta. Es automatizar. Y el mundo, simplemente y automáticamente conspira a tu favor.

Texto original del blog de Laura Meyer

Laura Meyer

Esposa de un geek, mamá de una traviesa. Blogger, ama de casa, artista, inversora y emprendedora. Una mujer agradecida con la vida que le dio muchísimo. CEO. www.laura-meyer.com

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