El presupuesto: herramienta de prosperidad

La Economía, como ciencia, nos enseña que debemos de administrar correctamente los recursos con los que contamos, para satisfacer de manera eficiente las necesidades que tenemos. Los recursos con los que satisfacemos nuestras necesidades se consiguen por la existencia de un medio de pago legal y universalmente aceptado, que es lo que llamamos dinero.

La eficiente administración del dinero se hace imprescindible para lograr una calidad de vida acorde a nuestra realidad

Con el dinero adquirimos los recursos para satisfacer las necesidades que tenemos, pero dichos recursos son, de alguna manera, escasos. El término escasez se refiere a que existe una cantidad limitada de recursos a los que podemos acceder y puede ser por dos motivos: el recurso es escaso porque su disponibilidad o naturaleza así lo determina, o el recurso es escaso porque contamos con una cantidad de dinero limitada y por lo tanto, solo podemos adquirir cierta cantidad.

La eficiente administración del dinero se hace imprescindible para lograr una calidad de vida acorde a nuestra realidad: Nada se merece, todo se gana; nuestras acciones deben ser el reflejo de aquello en lo que anhelamos convertirnos; somos aquello en lo que concentramos nuestra atención. Cito las frases precedentes por el hecho de que debemos saber diferenciar nuestra realidad actual de nuestra realidad ideal: Muchas veces, con el afán de obtener aquello que creemos que merecemos o necesitamos, por el deseo de dar ese salto en la escala social, tomamos decisiones apresuradas e incorrectas, que nos llevan luego a perder el control de nuestra situación financiera. Ante lo expuesto precedentemente, existe una herramienta sumamente útil para lograr tomar el control de nuestra situación financiera; esa herramienta es El Presupuesto.

El Presupuesto es una lista de todos los Ingresos y Egresos que tiene una persona en un lapso determinado de tiempo

El Presupuesto es una lista de todos los Ingresos y Egresos que tiene una persona en un lapso determinado de tiempo. Este listado está ordenado por rubros: Se anotan primero los ingresos (Restar del Ingreso los descuentos propios que nos hace la empresa). Una vez que tenemos el ingreso disponible, debemos detallar los egresos, desde el más necesario hasta el menos necesario (Se debe seguir ese orden por el hecho de que el dinero debe ir dirigido primero a los gastos más necesarios, de modo a determinar cuánto se tiene para los otros rubros menos necesarios.

Existen dos formas de hacer un listado de egresos: El primero es determinar cuáles son los gastos fijos (los que debemos pagar todos los meses y generalmente son de un monto fijo) y los gastos variables (son los que varían mes a mes, dependiendo de nosotros las cantidades que consumimos o el dinero que queremos gastar en ellos); la otra alternativa, que se encuentra en el libro “Cómo llego a fin de mes” del autor Andrés Panasiuk, es diferenciar entre Necesidad, Deseo de Calidad y Deseo; vamos a definir cada una de ellas: La Necesidad es aquello que necesitamos para vivir; El Deseo de Calidad es cuando consumimos algo de mayor calidad, para cubrir una necesidad que podemos saciar con algo menos costoso; y por último, el Deseo, que no es otra cosa que consumir algo por el simple hecho de quererlo. Luego de totalizar los egresos, debemos restar del Ingreso, los egresos. Si el resultado es positivo, tenemos un superávit, que es algo bueno; si es negativo, no debemos preocuparnos, pero si ocuparnos de la situación y tomar las riendas de la misma.

Cuando tenemos un resultado negativo, se conoce como déficit, es decir, gastamos más de lo que ingresa a nuestros bolsillos, y eso nos obliga a conseguir dinero de otras fuentes (préstamos de entidades financieras, de amigos, de familiares, u otra fuente externa) y no nos damos cuenta de que esta es una solución momentánea, pero que acarreará un mayor problema en el momento de tener que pagar a quien nos prestó, lo que nos hundirá aún más en la mala situación.

Debemos elegir entre: Aumentar los ingresos (Negociar un aumento de sueldo, vender algún artículo que no necesitamos, utilizar el tiempo libre para trabajar en otro lugar, etc.) o recortar gastos (analizar nuestros gastos y ver cuáles reducir o dejar de incurrir en algunos de ellos). Se debe realizar un plan de acción (elegir una forma de llevar a cabo la acción y adecuarse a ella, con disciplina y constancia, de modo a revertir la mala situación).

Cuando tenemos un resultado negativo, se conoce como déficit, es decir, gastamos más de lo que ingresa a nuestros bolsillos

Una vez que el presupuesto sea positivo, debemos plantearnos un siguiente desafío: El Presupuesto con base 0. Un presupuesto de este tipo, quiere decir que la diferencia entre Ingresos y Egresos sea 0. No es fácil de lograr, pero no es imposible: Se deben asignar límites o topes a los gastos, es decir, definir un monto para gastar en cada rubro, y no excederse de ese monto: se puede gastar menos o exactamente el monto definido, pero no más.

Logrado ese objetivo, tenemos control sobre nuestra situación financiera, eso nos dará tranquilidad y el respiro que necesitamos para prosperar en los otros campos de nuestra vida; solo recuerda, “apégate siempre a tu presupuesto, ten siempre un presupuesto de Ingresos y Egresos y aférrate a él; ahorra al menos el 20% de tus ingresos. Siempre, capacítate y aprende, así podrás dar el siguiente paso para lograr la prosperidad económica y personal.”

 

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