Un dicho muy popular en la región es el de “El dinero no compra la felicidad”, pero sin embargo no existe una persona que quiera trabajar solo por pasión o convencimiento, todos trabajan por y para el DINERO.

Tengamos en cuenta algo muy importante, el hecho de tener dinero o trabajar para conseguir dinero puede verse de dos maneras totalmente distintas: Si trabajamos para obtener dinero con el objetivo de sobrevivir, estamos diciendo que el dinero es nuestro fin u objetivo final; sin embargo, si vemos al dinero como un medio para cumplir nuestros objetivos, es distinto.

Cuando vemos al dinero como un fin, solo trabajamos para conseguirlo, buscamos más dinero para poder cubrir nuestro costo de vida, trabajamos para cumplir con nuestras obligaciones y pensamos que mientras más dinero tengamos, mejor viviremos, lo cual no siempre es cierto.

Cuando vemos el dinero como medio para lograr un fin, estamos estableciendo objetivos personales y/o financieros. Dichos objetivos son el combustible que impulsa nuestro vehículo de éxito, es aquello que nos permite cumplir nuestros sueños y lograr nuestros objetivos, vivimos de forma más eficiente ya que sabemos que la combinación de tiempo y recursos nos permiten obtener aquello que anhelamos. Tenemos un propósito que nos lleva a mucho más que solo vivir el día a día.

Ser próspero es mucho más que solo tener dinero, ser próspero es poder vivir de manera tranquila, siendo exitoso en todas las áreas de nuestra vida: familiar, espiritual, financiera, amorosa, laboral, etc. El dinero puede darte la tranquilidad de saber que tienes lo suficiente como para paliar tus necesidades y cumplir alguno que otro deseo. Pero si aprendes a vivir de manera ordenada, estableciendo metas cada vez más desafiantes, te darás cuenta de que mientras más dinero tienes, más cosas serás capaz de conseguir: el no tener deudas, el tener un nivel de gastos controlado, el vivir con una gran diferencia entre tus ingresos y gastos, entre otras, te aliviará el stress y las preocupaciones saldrán por la ventana y así podrás llegar a un siguiente nivel.

Una casa más grande, un auto nuevo, una abultada cuenta bancaria, unas vacaciones varias veces al año, contar con una cuenta de ahorros con la cual pagar la universidad de los chicos, entre otras opciones más, pueden darte la felicidad, pueden darte la tranquilidad y la paz que necesitas para enfocarte en los otros aspectos de la vida que muchas veces dejamos de lado por estar preocupados buscando dinero.

Como ves, el dinero SI compra la felicidad, o mejor dicho, nos ayuda a comprar aquello que nos hace feliz.

 

Imagen original de Ben Kerckx

Artículos relacionados

Lo que aprendimos con Robert Kiyosaki, Kim y sus advisors
¿Que pasa si mañana pierdo mi trabajo?
Cuestionario: ¿Estoy metido en un esquema Ponzi?